17 de julio de 2008

Qué quieres de mi,


Manuel,
que te escondes tras un nombre que no te pertenece.

¿Quieres que hablemos?
¿quieres saber quien soy ahora, después de tantos años?

Desconozco lo que buscas ahora en mí con tanto ahinco,
con tanta desesperación que te desvela por las noches
y te impide el cuidado de tus otras dos hijas, esas que todavía no has devorado cual Crono enfurecido, oh tal vez si? Tambien son ellas hienas? También te han traicionado? También te despojarán de ese trono tuyo de mentiras y calumnias?

Tuviste tu tiempo y lo desaprovechaste,
como tantas otras cosas que has dejado en el camino.

Te he querido como el padre que fuiste.
Hasta que dejaste de serlo por tu propia voluntad.

Llevo tu sangre, es cierto, pero nada de tu esencia queda en mi.

Hace tiempo decidí dejar de manchar mi vida con tus palabras llenas de veneno.

Ya me has dolido bastante, ya me mataste.

¿por qué quieres resucitarme ahora?

4 comentarios:

Agnóstico Apático dijo...

Bonitas palabras para una triste historia. Cuídate mucho. Besos.

Joven Eriza dijo...

Qué extraña manera tienen algunas personas de seguir a toda costa en nuestras vidas. Un abrazo

Sonita dijo...

estarà arrepentido? buscarà el perdon?
quizà...

rfm dijo...

vaya, no había visto esto hasta ahora. espero que las cosas vayan bien, little almond.

besos